(Des)Conexión
hidrológica de los sistemas fluviales Senguerr y Chubut por factores naturales
y culturales en el siglo XX
Hydrologic (dis)connectivity of the fluvial systems Senguerr and Chubut
due to natural and cultural factors in the 20th century
Gabriel Kaless (1), Alan Marguet (2) y Rodrigo
Bastida (3)
(1)
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Facultad de Ingeniería. Trelew, Argentina.
e-mail: gkaless@ing.unp.edu.ar.
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7370-1321
(2) Universidad
Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Facultad de Ingeniería. Trelew, Argentina.
e-mail: alanmarguet@yahoo.com.ar.
ORCID: https://orcid.org/0009-0003-7749-6104
(3) Universidad
Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Facultad de Ingeniería. Trelew, Argentina.
e-mail: rba@img.unp.edu.ar.
ORCID: https://orcid.org/0009-0002-8127-2843
Los sistemas fluviales Senguerr y Chubut constituyen el recurso hídrico
más importante en la región extraandina de la provincia de Chubut. Ambos
sistemas estuvieron conectados al inicio del Holoceno. Sin embargo, las
condiciones climáticas de mayor aridez prevalentes en la zona a partir del
Holoceno Medio propiciaron su desconexión. Se estudió la (des)conexión de los
sistemas mediante un abordaje integral con modelación hidráulica, balance
hidrológico y análisis de la morfología fluvial. Se caracterizó la conexión pretérita
en términos de paleocaudales del río Chico (módulo de 15.6 m3/s, caudal máximo medio
mensual de 36.3 m3/s y un caudal dominante de 70 m3/s). Debido a la alta tasa de evaporación, elevada extensión areal de
los lagos Colhué Huapi y Musters, y obturación del nacimiento del río Chico, la
frecuencia actual de conectividad es muy baja y depende de la ocurrencia de
varios años húmedos consecutivos. Por otro lado, se caracterizó la conexión de
los sistemas Chico-Chubut, registrándose crecidas de 80 m3/s y
aporte medio anual de 20.1 Hm3 al sistema Chubut. Los resultados del presente
estudio sugieren que la desconexión observada actualmente en los sistemas
fluviales Senguerr-Chubut inició antes de los cambios culturales en el uso del
recurso hídrico del siglo XX.
Palabras clave: Conectividad Hidrológica, Paleohidrología, Modelación Hidráulica, río
Senguerr, río Chico.
The Senguerr and Chubut River
systems constitute the most important water resource in the extra-Andean region
of the Chubut Province. Both systems were connected at the beginning of the
Holocene. However, the more arid climatic conditions prevailing in the area
from the Middle Holocene onwards led to their disconnection. The
(dis)connection of the systems was studied through an integrated approach using,
hydraulic modelling, hydrological balance and fluvial geomorphology analysis.
The former connection was characterized in terms of the paleo-discharges of the
Chico River (module of 15.6 m3/s, mean maximum monthly flow of 36.3
m3/s and a dominant flow of 70 m3/s) and its frequency.
Due to the high evaporation rate, high areal extension of the Colhué Huapi and
Musters Lakes, and the obstruction of the beginning of the Chico River, the current
frequency of connectivity is very low and depends on the occurrence of several
consecutive wet years. On the other hand, the connectivity of the systems
Chico-Chubut was characterized, estimating floods of 80 m3/s and an
average annual contribution of 20.1 Hm3 to the Chubut system. The
results of the present study suggest that the current disconnection in the
Senguerr-Chubut River systems began before the cultural changes in the use of
the water resources during the 20th century.
Keywords: Hydrological
Connectivity, Paleohydrology, Hydraulic Modeling, Senguerr River, Chico River.
Las cuencas de los ríos Chubut y Senguerr constituyen un recurso
hídrico de relevancia tanto para la provisión de agua a gran parte de la población
actual de la provincia de Chubut, como así también para la actividad económica
de la región. Ambos ríos tienen sus nacientes en la precordillera y atraviesan
un paisaje de mesetas con clima semiárido (Coronato et al., 2008). En un
contexto de baja precipitación anual (inferior a 170 mm) su relevancia es
notoria (Figura 1a).
La cuenca del río Senguerr es de carácter endorreico en la
actualidad, resolviéndose el balance hídrico con la evaporación en los lagos
Musters y Colhué Huapi. Sin embargo, se estima que hasta mediados del Holoceno
drenaba a través del río Chico que la conectaba con el río Chubut (González
Díaz y Di Tommaso, 2014). De este modo se producía un drenaje hacia el Atlántico
de una amplia cuenca de 114366 km2 (Valladares,
2004a y 2004b). A partir de mediados del Holoceno se produjo un cambio en
el clima de la región hacia condiciones de mayor aridez que determinó el
descenso de los niveles en los lagos (González Díaz y Di Tommaso, 2014).
Estudios palinológicos revelan fluctuaciones en el nivel del Lago Colhué Huapi
desde el año 239 DC, y una recuperación en los últimos dos siglos (Fabiani et
al., 2014).

Figura 1. a) Ubicación de las cuencas de los ríos Senguerr, Chubut
y Chico en la Patagonia central (Provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz),
Modificado de Pessacg et al. (2021); b) Modelo topológico simplificado del
sistema hidrológico Senguerr-Chubut. Se indican las cuencas de aporte del río
Senguerr (SGR), Chico (Ch) y del río Chubut (Chu) su cuenca superior (Sup.) y
cuenca media (Med.), el sistema lacustre (MCH), sumideros (atmósfera y mar)
tramos de conducción y reservorios. Se ha explicitado el control de flujo hacia
el río Chico.
En el año 1897 el Gobierno Nacional creó la Colonia Pastoril
Sarmiento (Dumrauf, 1996) que iniciaría un cambio cultural en el uso del
recurso hídrico debido al comienzo de la actividad agrícola en el valle de
Sarmiento. Desde mediados del siglo XX se acrecentó la presión sobre el recurso
hídrico en la cuenca del río Senguerr, mediante extracciones para el abastecimiento
de agua a varias localidades (Sarmiento, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y
Caleta Olivia) y uso en la actividad petrolera (Scordo, 2018). Además, la
construcción de infraestructura vial e hídrica (con un umbral para regular la
descarga del Lago Musters) ha modificado el flujo dentro del sistema lacustre
en perjuicio del Lago Colhué Huapi. En años recientes se han producido
episodios de desecamiento del lago (Coronato, 2003; Llanos et al., 2016) y
erosión eólica del material fino del lecho del lago (Montes et al., 2017;
Paredes et al., 2024). De acuerdo a Scordo et al.,
(2020) el río Chico continuó conectando los sistemas Senguerr-Chubut desde
mediados del Holoceno, pero con magnitud de caudales oscilante en función de la
variabilidad climática, y decrecientes debido a las persistentes condiciones de
aridez. Según estos investigadores, el curso devino intermitente a mediados del
siglo pasado debido a la presión antrópica. Sin embargo, el carácter pulsátil
de la conexión de los sistemas fluviales ha sido documentada por los
testimonios de fines del siglo XIX (Fontana, 2006; Coronato, 2003) y mediados
del siglo XX (Pronsato, 1950). Con lo cual, resulta de interés discernir la
importancia relativa del factor cultural sobre el natural en la (des)conexión
hidrológica de los sistemas fluviales Senguerr-Chubut.
El objetivo del presente estudio es caracterizar los distintos
tipos de conectividad hidrológica de los sistemas Senguerr-Chubut,
determinando: a) el régimen de paleocaudales del río Chico; b) la frecuencia de
ocurrencia de la conexión entre sistemas fluviales bajo la condición climática
actual; c) el régimen impermanente actual del río Chico. En base a esta
investigación se procura discriminar el rol cultural sobre el natural en la
desconexión actual de los sistemas fluviales.
La (des)conexión
hidrológica de los sistemas Senguerr-Chico fue estudiada integrando distintas
disciplinas tales como la modelación hidráulica, la hidrología y la
geomorfología fluvial. Mediante un estudio de geomorfología fluvial se realizó
la retrodicción de paleocaudales del río Chico y se caracterizó la conexión
hidrológica en cuanto a su magnitud. Mediante un modelo hidrológico de balance
de masa se analizó la frecuencia de la (des)conexión hidrológica. Finalmente,
mediante técnicas avanzadas de modelación hidráulica se reconstruyeron los
eventos intermitentes actuales en el río Chico.
Se formuló un sistema
hidrológico simplificado de las cuencas de los ríos Senguerr y Chubut (Figura
1b) identificándose como fuentes la cuenca de cabecera del río Senguerr, cuenca
intermedia del río Chico, y cuencas alta y media del río Chubut. Se
identificaron como sumideros, la atmósfera que recibe la evaporación del
sistema lacustre y el mar, punto de síntesis de todo el sistema. Las Unidades
Hidrológicas están clasificadas en objetos de almacenamiento (lagos) y
conducción (tramos de ríos). La dinámica lacustre, en términos hidrológicos y
geomorfológicos, oficia de interruptor en el sistema. Por tal motivo, el
análisis se centra en este componente del sistema. Se plantea un balance de
masa del sistema lacustre:
(1)
En donde DV es el volumen de agua almacenado en el
sistema lacustre durante el periodo de tiempo DT, Ev es la
tasa de evaporación anual, Im es la tasa de precipitación
media anual, ALM es el área del Lago Musters, ALCH
es el área del Lago Colhue Huapi, QS es el caudal módulo del
río Senguerr, y QCH es el caudal módulo del río Chico.
Para la evaporación se
consideró el rango de observaciones reportado por Scordo (2018) en base a
mediciones realizadas en la localidad de Sarmiento (periodo 1994–2015), con un
valor medio anual de 1761 mm; para la precipitación se consideró un valor medio
de 151 mm (periodo 1979–2022 en Sarmiento, Paredes et al., 2024); respecto a la
superficie de los lagos, se consideró una superficie media para el Lago Musters
(igual a 437 km2; Scordo, 2018) y la relación Área-Elevación del lago
Colhué Huapi fue elaborada utilizando el modelo digital del terreno MDE-Ar [Instituto
Geográfico Nacional (IGN), 2021]. La elevación máxima fue estimada en 260 m
considerando la extensión máxima observada para el lago Colhué Huapi en el año
1972 (Llanos et al., 2016); para el río Chico se adoptó el módulo estimado en
el presente estudio. En base a los registros de caudales del río Senguerr en la
estación “Los Molinos” (nro. 2297 del Sistema de Información Hídrica de la Subsecretaria
de Recursos Hídricos de Nación) se obtuvo la serie de caudales medios anuales
para el periodo 1987-2023, cuyo valor medio es de 50.4 m3/s, similar
al reportado por Coronato (2003) para el periodo 1937-1959, en la estación
“Vuelta del Senguerr” (valor de 49.5 m3/s; la estación está inactiva
en la actualidad). Se ajustó un modelo de distribución log-normal (Fattorelli y
Fernandez, 2011).
Se formularon distintas hipótesis
de nivel inicial del lago Colhué Huapi y se calculó la variación de volumen
asumiendo como estado final el nivel máximo del lago. A partir del balance
hidrológico se calculó el caudal módulo del río Senguerr. Finalmente se
determinó la probabilidad de excedencia de tal derrame anual, y así, la
probabilidad de conectividad hidrológica.
Se seleccionaron 12 tramos de ríos
con estaciones de aforo de la Secretaría de Recursos Hídricos ubicados en el
contexto patagónico (Tabla 1). Para la selección se consideró la duración de la
serie, con un mínimo de 30 años y la presencia de un tramo con trazado
planimétrico meandriforme en las proximidades de la estación de aforo.
Con respecto al río Chico, se
seleccionaron 3 tramos a lo largo de su trayecto entre el lago Colhué Huapi y
el actual embalse Florentino Ameghino. El tercer tramo se ubica en el cruce del
río con la Ruta Provincial Nº58 de la provincia de Chubut, donde se encuentra
emplazada la estación de monitoreo Nº2327 de la Subsecretaría de Recursos
Hídricos. Por tal motivo, en dicho tramo se realizó el relevamiento topográfico
base para la modelación hidrodinámica (Figura 2).
El cauce del río Chico se
caracteriza por un trazado meandriforme, con pendiente media de 0.0001 m/m,
ancho superficial de 37 m y profundidad media de 1.16 m. Se observa la
presencia de un nivel de planicie inferior y de uno superior (a 0.5 m sobre el
nivel de planicie), para el cual el ancho medio del cauce es de 136 m. El valle
inundable a este nivel superior tiene un ancho de 360 m y está limitado por dos
terrazas, una izquierda de 4.0 m de desnivel y la derecha de 1.5 m de desnivel.
El material superficial del
lecho está conformado por una mezcla de gravas y arenas, con D50 =
23 mm y D90 = 56 mm. En las márgenes se observan materiales finos
clasificados como ML y CL.

Figura 2. Tramo relevado del río Chico en el cruce con la Ruta
Provincial N°58 en la provincia de Chubut. El área abarca el cauce actual, su
planicie de inundación y las terrazas que limitan lateralmente. Se indica la
ubicación de la estación de monitoreo de niveles N°2327.
Se utilizaron imágenes
satelitales de alta resolución provistas por la plataforma Google Earth. Para
cada tramo se digitalizaron dos polilíneas, una siguiendo el eje del río y otra
uniendo los puntos de inflexión.
La primera polilínea fue
utilizada para obtener dos longitudes de meandro siguiendo el curso. Se
utilizaron las funciones de densidad espectral y autocorrelación implementadas
en las librerías del software R (Poncet, 2019). Se define la longitud de
meandro, Le, como la inversa de la frecuencia para la cual se obtiene el valor
máximo de densidad espectral; también se definió la longitud, La, que
corresponde al primer mínimo del análisis de autocorrelación, siguiendo la definición
propuesta por Ferguson (1975).
A partir de la segunda polilínea
se obtuvo la longitud de meandro, Lm (longitud de onda), igual a la longitud de
la poligonal dividida por la cantidad de ciclos del meandro (Leopold et al.,
1964).
Se utilizaron
distintos descriptores para dar cuenta del régimen de cuales: caudal medio,
denominado módulo (Qm); el caudal máximo medio mensual (Qmm), el caudal de
cauce lleno, denominado bankfull (Qb), el caudal dominante definido para una
duración del 1% (Qd) y el caudal de la crecida más probable, determinado para
un periodo de retorno de 1.58 años (Q1.58). Para cada estación de
aforo se procedió a verificar el registro y seleccionar los años hidrológicos
con registro completo. Posteriormente se determinaron los caudales medios y
medios mensuales para obtener Qm y Qmm. Con respecto a Q1.58, se
seleccionó el caudal máximo de cada año y se ajustó la función de distribución
de probabilidad de Gumbel (Fattorelli y Fernández, 2011). Finalmente, el Qb fue
calculado para el tramo de estudio del río Chico a partir de simulación
hidrodinámica que se expone más adelante.
Cabe señalar que el
análisis hidrológico se realizó a un total de 17 estaciones de aforo. Se
incluyeron 5 estaciones que se encuentran ubicadas en tramos de ríos emisarios
de lagos en Patagonia, con la finalidad de comprobar la incidencia de la
regulación producida por el lago en los parámetros hidrológicos del emisario.
Con respecto al río
Chico, se cuenta con una serie de niveles hidrométricos en la estación Nº2327.
Los niveles están reportados cada 4 h, desde el 25/5/2020 al 2/5/2024,
completándose así casi 4 años de observación. Se filtró la serie utilizando un
nivel mínimo de 0.50 m, que se definió en base a observaciones in-situ,
corroboradas posteriormente con modelación hidrodinámica, como nivel mínimo de
escurrimiento. Se identificaron los eventos singulares de crecidas y para cada
uno se determinó la altura máxima, el caudal máximo y el volumen de
escorrentía.
Tabla 1. Parámetros geométricos e
hidrológicos de los tramos seleccionados ubicados en la región patagónica de
Argentina (para la definición de los parámetros consultar el texto), (*)
emisarios de lagos, (**) código de la estación de aforo de la Subsecretaria de
Recursos Hídricos de Nación.
|
Parámetros geométricos |
Parámetros hidrológicos |
|||||||||
|
CURSO |
ID |
Le |
La |
Lm |
Qm |
Qmm |
Qd |
Q1.58 |
||
|
(**) |
(m) |
(m) |
(m) |
(m3/s) |
(m3/s) |
(m3/s) |
(m3/s) |
|||
|
1 |
CHUBUT |
2207 |
1184.2 |
800 |
783 |
45.9 |
117.5 |
217.0 |
173.9 |
|
|
2 |
CHUBUT |
2211+2301 |
1442.3 |
1200 |
1093.5 |
41.7 |
115.4 |
219.2 |
147.5 |
|
|
3 |
CHUBUT |
2301 |
1760 |
1200 |
1040.3 |
31.1 |
84.1 |
163.2 |
108.9 |
|
|
4 |
CHUBUT |
2206 |
1440 |
700 |
738.2 |
20.0 |
44.4 |
82.6 |
86.9 |
|
|
5 |
GUALJAINA |
2211 |
752.9 |
640 |
750 |
12.8 |
36.9 |
70.2 |
55.5 |
|
|
6 |
SENGUERR (*) |
2215 |
173 |
160 |
568.7 |
33.7 |
70.1 |
98.2 |
74.2 |
|
|
7 |
SENGUERR |
2297 |
1323.5 |
1050 |
789.7 |
46.8 |
108.2 |
193.3 |
127.2 |
|
|
8 |
SENGUERR (*) |
2264 |
981.8 |
1200 |
444 |
18.8 |
46.3 |
87.9 |
33.8 |
|
|
9 |
STA CRUZ (*) |
2802 |
4285.7 |
4500 |
2230.1 |
719.9 |
1392.4 |
1798.0 |
1390.8 |
|
|
10 |
COLORADO |
1801 |
2892.9 |
3000 |
2343.6 |
132.8 |
346.5 |
530.5 |
329.4 |
|
|
11 |
NEGRO |
1809 |
4153.8 |
4000 |
3160.9 |
908.6 |
1760.9 |
2621.0 |
2006.2 |
|
|
12 |
PENITENTES |
2819 |
1429.4 |
800 |
1035.7 |
13.6 |
38.7 |
82.1 |
72.3 |
|
|
13 |
CARRENLEUFU (*) |
2203 |
25.0 |
40.3 |
61.4 |
40.2 |
||||
|
14 |
EPUYEN (*) |
2208 |
13.9 |
28.7 |
49.3 |
42.7 |
||||
|
15 |
CARRILEUFU (*) |
2204 |
48.9 |
92.0 |
179.3 |
179.4 |
||||
|
16 |
LA LEONA (*) |
2801 |
257.6 |
555.2 |
735.0 |
554.8 |
||||
|
17 |
LIMAY (*) |
1804 |
734.0 |
2055.0 |
||||||
Se delimitó un polígono en Google Earth con una
superficie de 628 ha, que abarca un tramo del río Chico de 1080 m de longitud
(Figura 2). Lateralmente se extiende hasta las terrazas adyacentes (ancho total
de 580 m, aproximadamente). Se utilizó un equipo DJI Mavic y se programó un
vuelo con doble grilla con altura de vuelo de 100 m. Se tomó un total de 989
fotografías. El relevamiento se llevó a cabo el día 31 de marzo de 2023.
Además, se realizaron dos relevamientos topográficos con el fin de referenciar
planialtimétricamente el modelo digital del terreno. El primer relevamiento se
realizó junto con el vuelo del drone y se utilizó un equipo GPS Diferencial
Magellan PRO. Se colocaron puntos de control en el terreno (GCP) y se midió su
coordenada. También se relevaron puntos del terreno natural elegidos
aleatoriamente dentro del área de vuelo. El segundo relevamiento se realizó el
día 18 de septiembre de 2023. Se utilizó una estación total Kolida. Se
relevaron: a) la altura de la escala hidrométrica ubicada aguas arriba del
puente de la Ruta Provincial Nº58, b) puntos del terreno natural, c) marcas de
una crecida reciente (ocurrida el 19 de agosto de 2023).
Se utilizó el software AgiSoft
Megashape® para realizar el procesamiento fotogramétrico de las fotos tomadas
por el drone. Los modelos de terreno
(DTM) procesados en base a fotos tomadas con cámaras en posición vertical
presentan distorsiones radiales (James y Robson, 2014). Se procedió a
desarrollar un modelo estadístico de regresión lineal múltiple considerando al
error como variable respuesta (y = DoE, diferencia entre la elevación según el
DTM y los puntos relevados) y como variables explicativas la siguiente
combinación de las coordenadas: x, y2, x·y). Se utilizaron funciones
de R para el análisis estadístico (Wilkinson y Roger, 1973). Finalmente se
corrigió el DTM con la superficie polinómica del modelo de regresión.
Los productos del proceso son un DTM con tamaño
pixel de 0.14 m y una ortofoto con tamaño de pixel de 0.035 m.
Se tomaron fotos del material
superficial del lecho en cuatro lugares con exposición de gravas. Se colocaron
jalones en el terreno dispuestos en forma ortogonal delimitando un cuadrado de
1 m2. Se tomaron cuatro fotos en cada sector. Posteriormente se
procedió a su escalado con el software ArcGis, se aplicó el método
grid-by-number para el muestreo y conformación de las curvas granulométricas
(Bunte y Abt, 2001). Adicionalmente se tomaron dos muestras del material de las
márgenes que fueron procesadas en el Laboratorio de Investigaciones y Ensayos
Viales (LABIEVI, Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la
Patagonia San Juan Bosco, Sede Trelew), mediante técnicas usuales de tamizado (normas VN-E1, VE-E7, Dirección
Nacional de Vialidad, s.f.).
Se
determinó la rugosidad equivalente del lecho, relacionándola con el percentil
90% de la curva granulométrica: ks = 2 D90 (Kamphuis, 1974;
Kaless, 2017). En base a la ecuación de resistencia al flujo de Keulegan (1938)
y la fórmula de Manning se obtuvo el valor del coeficiente de Manning, n =
0.029 (Kaless y Bastida, 2017).
Se construyeron modelos
empíricos morfológicos que relacionan una variable geométrica del curso,
utilizada como variable explicativa (La, Le, o Lm) con una variable del régimen
de caudales, que se define como variable respuesta (Qb, Qd, etc.). En general se
emplean fórmulas potenciales:
(2)
En donde y es la variable
respuesta, x es la variable explicativa, y b0 y b1 son
parámetros a ajustar. Mediante una transformación logarítmica se obtiene un
modelo lineal:
(3)
Se conformó una base de datos
con los sitios de Patagonia y 18 ríos británicos reportados por Ferguson
(1975), 94 ríos en EE.UU. publicados por Dury (1976) y Carlston (1965).
Mediante esta composición de datos se pudo obtener el intervalo de confianza para
las predicciones.
Dado que el río Chico es un
emisario de un lago, se requiere verificar la influencia del lago en la
variabilidad de los caudales. Se definió el índice de variabilidad (Vq)
como el cociente entre el caudal dominante y el módulo (Ferguson, 1975):
(4)
El modelo morfológico empírico propuesto es:
(5)
Alternativamente, se consideró otro modo la influencia de un lago
a través de una variable categórica, r, que adopta el valor 0 para el caso de
tramos sin regulación aguas arriba, y 1 para tramos con regulación debido a la
presencia de un lago aguas arriba. El modelo morfológico empírico propuesto es:
(6)
Para estos dos últimos casos se utilizó la base de datos de los
ríos patagónicos estudiados en el presente trabajo debido a la ausencia de
dicha información en las publicaciones antes mencionadas para ríos en Reino
Unido y EE.UU. También se utilizaron librerías del software R para el análisis
estadístico de los modelos empíricos (Wilkinson y Rogers, 1973).
Se construyó una curva de aforo
mediante modelación hidrodinámica bidimensional, utilizando el software IBER
(Bladé et al., 2014; Cea et al., 2020) que resuelve las ecuaciones del flujo
promediado en la vertical e incorpora un modelo de turbulencia k-e. Si bien es posible realizar simulaciones con
fondo móvil, se impuso una condición de fondo fijo. Como IBER resuelve el flujo
en régimen transitorio, a fin de calcular una curva H-Q bajo la hipótesis de
régimen permanente, que se definió como la diferencia en el tirante de menos de
0.01 m, o diferencia en el caudal menor al 1% (entre entada y salida).
Las condiciones de borde se
establecen tanto aguas arriba como aguas abajo. En la sección de entrada, aguas
arriba, se impone un caudal constante. Para la sección de aguas abajo se impuso
una curva H-Q calculada usando la geometría local y la ecuación de Manning, y
la pendiente media del tramo.
Se utilizó un caudal de 60 m3/s
en las primeras simulaciones y se estableció que el tiempo mínimo de simulación
de régimen transitorio debe ser de 3700 s para alcanzar el régimen permanente.
Se estimó el error en la predicción
del calado en la sección de aforo utilizando el Índice de Convergencia de
Grilla (Roache, 1997; Wilcox, 2006). Se armaron tres grillados con densidad
creciente para el cauce: 3 m, 2.1 m y 1.5 m. Se adoptó un tamaño de grilla de
1.5 m para la zona de cauce que se redujo a 0.70 m para el entorno del puente
donde está ubicada la escala hidrométrica. Para la zona de terraza se adoptó un
valor de 7.0 m.
A fin de obtener una estimación de
la incertidumbre en la determinación del caudal se consideraron varios valores
para el parámetro de resistencia al flujo (n de Manning), elevación del fondo
que surge del DTM y la incertidumbre en la predicción del calado.
El error en la estimación del caudal
es:
(7)
En donde
sn es el
error en el parámetro n y sLE es el error en la lectura de escala,
evaluado del siguiente modo:
(8)
En donde
sDTM es el
error en el nivel medio del DTM, evaluado en 0.011 m a partir del relevamiento
topográfico; sh es el
error que surge del modelo hidrodinámico por el tamaño de grilla, evaluado en
0.016 m; finalmente, el error en el parámetro n se estimó como el 10% del valor
adoptado para el tramo, según surge del rango de variación de ks/D90
obtenido de mediciones de campo por Kaless (2017).
Finalmente,
para construir la curva H-Q se impuso un hidrograma escalonado en el rango de 5
a 100 m3/s y se obtuvieron los niveles hidrométricos en la sección
de aforo.
A partir
de los resultados del modelo hidrodinámico se determinó la competencia de la
corriente para los caudales bankfull y de inundación de nivel de terraza
inferior. Se determinó la distribución de frecuencia del esfuerzo de corte que
ejerce la corriente sobre el lecho del cauce. Se comparó dicha distribución con
las tensiones de referencia de los agregados encontrados en el lecho, aplicando
las expresiones de Parker y Klingeman (1982).
El día 18 de agosto de 2023 ocurrió una crecida para la
que se registró un nivel máximo de 2.09 m en la escala hidrométrica (evento Nº14
en la Tabla 2). Se realizó una simulación para el caudal máximo estimado a
partir de la curva Altura-Caudal y se compararon los niveles predichos con los
observados en el lugar (Figura 3). Se observa que el perfil de la superficie
libre calculado por el modelo hidrodinámico es una envolvente de los niveles
máximos observados en campo. Las discrepancias se atribuyen a dos factores.
Por un lado, la permanencia de los niveles
hidrométricos genera marcas a elevaciones más bajas durante el mismo evento
(Heritage et al., 2019; Kaless, Walker y Malnero, 2020); o
por otro lado, la ocurrencia de un evento posterior. En tal sentido se comprobó
que había ocurrido otro evento menor una semana antes de realizar la salida a
campo del 18/9/23 (evento Nº15 en Tabla 2).
Considerando la incertidumbre en los caudales y
los factores antes señalados, se concluyó que el modelo hidrodinámico explica
adecuadamente los niveles máximos observados en campo.
Tabla 2. Eventos de crecidas
torrenciales en el río Chico en el periodo 5/2020 a 5/2024. Se presenta
información sobre el nivel máximo medido, estimación del caudal máximo y
derrame con rango de incertidumbre (entre paréntesis).
|
Evento Nº |
Fecha |
Hmax (m) |
Qmax (m3/s) |
Vol (Hm3) |
|
1 |
01/07/2020 |
1.30 |
10.5 (9.6-12.6) |
3.7 (3.7-5.2) |
|
2 |
20/07/2020 |
1.99 |
35.8 (32-39.3) |
10.9 (10.5-14.2) |
|
3 |
22/08/2021 |
1.91 |
32 (28.7-35.4) |
5.0 (4.7-6.3) |
|
4 |
06/09/2021 |
0.80 |
1.8 (1.9-2.8) |
0.3 (0.3-0.5) |
|
5 |
09/09/2021 |
0.98 |
4.0 (3.8-5.4) |
1.5 (1.6-2.4) |
|
6 |
18/12/2021 |
1.42 |
13.8 (12.6-16.1) |
2.7 (2.7-3.7) |
|
7 |
20/01/2022 |
1.98 |
35.3 (31.6-38.8) |
2.8 (2.7-3.6) |
|
8 |
07/04/2022 |
2.03 |
37.7 (33.7-41.3) |
10.8 (10.4-14) |
|
9 |
17/07/2022 |
0.86 |
2.4 (2.4-3.6) |
1.0 (1-1.6) |
|
10 |
27/07/2022 |
1.15 |
7.1 (6.6-8.8) |
2.2 (2.3-3.3) |
|
11 |
20/09/2022 |
2.98 |
80.5 (77-85.9) |
15.8 (15-18.2) |
|
12 |
13/11/2022 |
2.19 |
45.9 (42.7-49.9) |
7.6 (7.1-9.1) |
|
13 |
11/01/2023 |
1.62 |
20.3 (18.3-23.1) |
3.0 (2.9-4) |
|
14 |
18/08/2023 |
2.09 |
40.7 (36.4-44.4) |
6.5 (6-7.9) |
|
15 |
10/09/2023 |
0.85 |
2.3 (2.3-3.4) |
0.7 (0.7-1.1) |
|
16 |
19/09/2023 |
1.60 |
19.6 (17.7-22.3) |
3.2 (3-4.1) |
|
17 |
19/12/2023 |
1.17 |
7.5 (6.9-9.3) |
1.6 (1.6-2.2) |
La caracterización morfológica e hidrológica de los ríos
patagónicos viene resumida en la Tabla 1. Se pudo componer una muestra con un
amplio despliegue de escalas: la longitud del meandro (Lm) varía entre un
mínimo de 444 m y un máximo de 3161 m; mientras que el caudal dominante (Qd) varía
entre un mínimo de 49.3 m3/s y un máximo de 2621 m3/s.
En la Tabla 3 se exponen los 7 modelos empíricos conformados por
distintas combinaciones de variables geométricas e hidrológicas. Se incluyen las
predicciones de caudales para el río Chico basadas en su geometría actual y los
modelos morfológicos. Se presenta el promedio de los tres tramos (que
corresponde a considerar un único tramo que conectaba el sistema lacustre con
el río Chubut).
Con respecto al río Chico, se determinó la curva de aforo (Figura
4c) que presenta dos comportamientos diferenciados. Para ambos casos se ajustó
un modelo polinómico de segundo grado:
(9)
En donde Q es el caudal (en m3/s) y h, la lectura en la
escala hidrométrica (en m). Los parámetros son: bo = 5.83,
b1 =
17.945, b2 =16.572 para h £ 2.17 m
(r2 = 0.998); y bo = 147.40, b1 = -112.50, b2 = 130.215 para h > 2.17 m (r2 = 0.997).
El gráfico de área en función del caudal revela que existen dos
niveles de desborde (Figura 4d). Cuando el caudal alcanza los 45 m3/s
se produce el primer desborde evidenciándose en el rápido aumento del área
inundada hasta un caudal de 70 m3/s (Figura 4a), cuando se completa
la inundación de la planicie. A partir de este caudal el área aumenta
lentamente conforme se llena este nivel morfológico. A partir del caudal de 80
m3/s se produce un segundo desborde, esta vez sobre el nivel de
terraza fluvial, aumentando así la tasa de variación del área (Figura 4b).
Se identificaron 17 eventos para el periodo de cuatro años de
registro en el río Chico (Tabla 2). El caudal pico de la crecida tiene un valor
mínimo de 1.8 m3/s y uno máximo de 80.5 m3/s. El volumen
de escorrentía máximo es de 15.8 Hm3, con un promedio anual de 20.1
Hm3.

Figura 3. Validación del modelo
hidrodinámico comparando los niveles predichos (línea azul) y los observados
(círculos negros). Además, se indica la incertidumbre en la predicción del
nivel (banda celeste).
Tabla 3. Resultados de los distintos
modelos morfológicos para caracterizar el régimen de paleocaudales del río
Chico, relacionando distintas variables que describen la geometría (variable
explicativa) y el caudal (variable respuesta).
|
Modelo
Nro. |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
|
Modelos
ln(y) = b0 + b1 ln(x) + b2 r |
|
|
|||||
|
Var
Exp.(x) |
Le |
La |
Lm |
Lm |
Lm |
Lm, r |
Lm, r |
|
Var.
Resp.(y) |
Qd |
Qd |
Qm |
Qb |
Qmm |
Qm |
Qmm |
|
N |
31 |
29 |
43 |
66 |
43 |
11 |
11 |
|
b0 |
-4.9471 |
-3.592 |
-10.775 |
-5.4747 |
-9.9573 |
-11.727 |
-10.004 |
|
b1 |
1.4098 |
1.2468 |
2.1209 |
1.6041 |
2.1104 |
2.2147 |
2.1031 |
|
b2 |
|
|
|
|
|
1.1822 |
0.9876 |
|
R^2 |
0.8311 |
0.826 |
0.9563 |
0.7296 |
0.9585 |
0.8485 |
0.8684 |
|
p-valor |
<0.001 |
<0.001 |
<0.001 |
<0.001 |
<0.001 |
<0.001 |
<0.001 |
|
|
Predicción |
|
|
|
|
|
|
|
Media |
69.6 (34.6 - 140) |
71.4 (34-149.8) |
7.0 (4-12.2) |
62.9 (29.2-135.8) |
14.8 (8.6-25.5) |
15.6 (2.9–83.6) |
36.3 (15.6-84.2) |
Finalmente, en la Figura 5 se muestran la conectividad de los
sistemas Senguerr-Chubut en términos de probabilidad de ocurrencia para dos
intensidades de derrames (conexión) en el río Chico y en función del estado
antecedente del sistema (nivel del lago Colhué Huapi). Para la intensidad de
descarga se consideró el caudal módulo del río Chico, otro valor intermedio y
caudal nulo. Con respecto a la evaporación, al considerar tasas máximas y
mínimas se estimó un rango para la Frecuencia de excedencia calculada (Figura
5).

Figura 4. Resultados de la
modelación hidrodinámica mostrando el área inundada para los caudales de 45 m3/s
y 80 m3/s (a y b respectivamente); c) curva altura-caudal construida
mediante modelación hidrodinámica; d) extensión del área inundada para
diferentes caudales; se ha resaltado con dos franjas verticales los caudales
para los cuales se producen desbordes a diferentes niveles.
El paleocaudal
dominante del río Chico, durante el periodo de conexión de los sistemas
Senguerr-Chubut, fue estimado en torno a 70 m3/s (modelos 1 y 2 –
Tabla 3) y resulta similar al caudal de cauce lleno (modelo 4). La
incertidumbre asociada al método morfológico es importante, existiendo un 95%
de probabilidad de encontrar el caudal dominante entre 35 m3/s y 140
m3/s. Por otro lado, a partir de la modelación hidrodinámica se
estimaron dos niveles de desbordes: el primer nivel corresponde a la actual
planicie que es inundada a partir de un caudal de 45 m3/s; y otro
para un nivel de terraza inundable a partir de 80 m3/s. Esto sugiere
que el caudal más bajo correspondería al modelado actual de una nueva planicie
de inundación, producto del régimen de caudales actuales. En cambio, el primer
nivel de terraza correspondería al nivel de planicie de inundación de un
régimen hidrológico y sedimentológico anterior.
Los caudales dominante
y bankfull caracterizan crecidas muy frecuentes y son responsables de modelar
el cauce (Leopold, 1994; Wohl, 2014). El rol morfológico del caudal bankfull
fue analizado en términos de la movilidad del material del lecho. En la Figura
6 se muestra la distribución de frecuencia del esfuerzo de corte de la
corriente para los caudales de 45 m3/s; y de 80 m3/s. La
distribución del esfuerzo de referencia para la movilidad de las partículas se
encuentra próxima a la moda de las distribuciones hidrodinámicas, por lo que se
sigue que estas crecidas son capaces de movilizar todas las fracciones
granulométricas.

Figura 5. Resultados del modelo
hidrológico en términos de Frecuencia de Excedencia de años en los que se
producen derrames en el río Chico (Probabilidad de conectividad hidrológica de
los sistemas Senguerr-Chubut) según el estado antecedente del sistema lacustre
(Nivel del lago). En a), b) y c) se muestran resultados para distintas
hipótesis de caudal circulante por el río Chico. El rango en la predicción de
la Frecuencia de Excedencia se obtuvo asumiendo distintos valores de
evaporación. En d) se muestra una representación 3D.
Existe abundante
literatura que indica que el caudal bankfull ocurre, en media, dos veces cada
tres años (Leopold, 1994; Kaless, 2013; Wohl, 2014). Tal frecuencia fue también
obtenida para ríos de la Patagonia cordillerana por Kaless (2013), variando el
tiempo de retorno en el rango de 1.1 a 2.4 años. La duración de dicho caudal se
encuentra entre el 1% y 5%, con lo cual, el caudal bankfull tiende a ser
inferior al caudal dominante (duración 1%).
El módulo del río
Chico fue estimado en 7.0 m3/s según el modelo 3 (Tabla 3), variando
entre 4.0 y 12.2 m3/s (derrame medio de 219 Hm3). Este
valor indicaría que el caudal dominante era un orden de magnitud superior al
módulo. Tal magnitud resulta extraña para el caso del río Chico por tratarse de
un emisario de un lago. Se esperaría una atenuación de las crecidas por efecto
de la laminación en el lago. La relación Vq para tramos emisarios de lagos es
3.175 (desvío estándar de 0.7463) que resulta un
tercio de la relación mencionada anteriormente.

Figura 6. Frecuencia de esfuerzos de
corte generados por la corriente en el fondo del cauce para dos caudales de
avenidas (45 y 80 m3/s). Se incluye la curva granulométrica
convirtiendo el tamaño del agregado en esfuerzo de corte de referencia.
El modelo 6 (Tabla 3) incluye
la diferenciación entre tramos con/sin un lago regulador aguas arriba. En base
a este modelo se estima que el módulo del río Chico fue de 15.6 m3/s
(con un 95% de probabilidad de encontrarse entre 2.9 y 83.6 m3/s).
Lamentablemente las bases de datos publicadas de Lm y Qm están basadas en
tramos sin la influencia de lagos. Para el presente estudio se pudo compilar
solamente tres tramos emisarios de lagos con trazado meandriforme en el
contexto patagónico. A partir de dicho modelo, la relación Vq es de 4.6 y el derrame
anual es de 492.3 Hm3, que representa el 32.0% del módulo del río
Chubut (determinado en 48.8 m3/s, para el periodo 1943-2011 por
Lauro et al., 2019) y el 31% del derrame del río Senguerr (periodo 1987-2023).
En el año 1947 se
inició la medición sistemática de caudales en la Provincia de Chubut (Kaless,
2021). La instrumentación estuvo relacionada con los estudios básicos para el
proyecto del Dique Florentino Ameghino y comprendió la colocación de escalas en
el río Chico (aguas arriba de la confluencia con el río Chubut) y en el río
Chubut (en Los Altares, Las Plumas y Gaiman). Pronsato (1950) reportó las
mediciones de caudales realizadas en el emisario del lago Colhué Huapi durante
el último desborde documentado (desde octubre de 1945 hasta diciembre de 1947).
El caudal medio fue de 12.4 m3/s (derrame de 391 Hm3),
con un mínimo de 5.3 m3/s en los meses de marzo/abril y un máximo de
24 m3/s en diciembre. Si bien el periodo del registro es muy corto,
se señala que el caudal medio medido está dentro del rango de predicción para
los paleocaudales del río Chico.
Finalmente, con
respecto al caudal máximo medio mensual, las estimaciones dependen igualmente
de la inclusión de la diferenciación de tramos emisarios. Cuando se considera
solamente el parámetro morfológico como variable explicativa (modelo 5) se
estima un Qmm de 14.8 m3/s. En cambio, al diferenciar entre tramos
emisario y aquellos sin regulación, la estimación es de 36.3 m3/s.
Conexión
hidrológica actual de los sistemas fluviales Chico-Chubut
En la actualidad el río
Chico es un curso efímero. En cuatro años de registro se observaron 17
crecidas, que se caracterizan por una fase creciente moderada (tasa máxima registrada
de 4.4 m3/s/h en el evento N°7), si se compara con las crecidas
repentinas observadas en la cuenca del arroyo Sagmata (Kaless et al., 2024).
Por el contrario, las fases recesivas suelen ser más prolongadas, durando
varios días. En la Figura 7 se muestra la curva de permanencia de caudales. En
promedio, el curso transporta agua 25 días por año (Q > 1 m3/s). El
caudal que llena el cauce tiene una permanencia de 11 h.
El carácter torrencial
de los aportes del río Chico al sistema del río Chubut fue tempranamente
reconocido por Pronsato (1950), quién, en su estudio hidrogeológico, estimó
aportes instantáneos del orden de 100 m3/s. Más recientemente, Sainz-Trápaga
et al. (2019) analizaron las fluctuaciones en la elevación del embalse
Florentino Ameghino (periodo 1993-2018). Atribuyeron dichas anomalías al
ingreso de caudales desde el río Chico o de la cuenca del río Chubut ubicada
aguas abajo de la estación de aforo de Los Altares. En la Figura 8 se muestra
una comparación entre el volumen derramado y el caudal pico de cada evento. Los
eventos detectados por Sainz-Trápaga et al. (2019) superan un valor pico de 148
m3/s, mientras que el evento más intenso del periodo 2020-2024
solamente supera levemente la mitad de dicho valor (máximo de 80 m3/s).
Es posible que la ausencia de eventos menos intensos en el estudio citado se
deba a una limitación metodológica. En efecto, las crecidas reportadas en el
presente estudio tienen un volumen de derrame que, si se considera una
superficie media del embalse de 4661 Ha, en promedio producirían una perturbación
de 0.10 m en el nivel del embalse (y máximo de 0.34 m). Tal diferencia se
encuentra dentro del error asociado a la curva cota-volumen del embalse.
Finalmente, cabe señalar que no se encontró diferencia significativa entre la
tendencia de los eventos reportados por Sainz-Trápaga et al. (2019) y los del
presente estudio (p-valor = 0.55).
La crecida del año
2017 se destaca como un evento extraordinario en la Figura 8. Sainz-Trápaga et
al. (2019) estimaron un caudal pico de 753 m3/s y un volumen de 439.7
Hm3.

Figura 7. Permanencia de caudales
del río Chico entre mayo-2020 y mayo-2024.
(Des)conexión
hidrológica de los sistemas fluviales Senguerr-Chubut
La conectividad de los
sistemas fluviales Senguerr-Chubut ha sido cuantificada con dos variables: el
caudal en el río Chico y la frecuencia de desborde del lago Colhué Huapi. La
conectividad depende de una serie de factores intrínsecos al sistema lacustre,
tales como su estado antecedente (nivel de los lagos al inicio del año
hidrológico) y de la morfología [relación entre volumen almacenado, área y
elevación de la superficie libre, umbral de salida – ver ecuación (1) y Figura
1]. Por otro lado, entre los factores extrínsecos hemos considerado la
evaporación y el aporte hídrico del río Senguerr.

Figura 8. Comparación entre el
volumen de derrame de eventos torrenciales con el caudal máximo, para los
eventos registrados en el periodo 2020 – 2024 (puntos negros) y los inferidos
por ascensos repentinos del nivel del embalse Ameghino (puntos rojos).
Si se considera un estado
final próximo al nivel umbral de desborde (adoptado en 260 m en este estudio) y
el estado antecedente es próximo (259 m) la frecuencia de conectividad varía
entre 0.015 (derramando el río chico el caudal módulo estimado en este estudio
alrededor de 15 m3/s) y 0.04 si simplemente alcanza el nivel umbral.
En cambio, ante situaciones precedentes más favorables, por ejemplo
para un nivel del lago igual al umbral, la probabilidad de mantenerse en dicho
nivel o derramar varía entre 0.17 y 0.07, respectivamente. Esto indica que bajo condiciones húmedas, donde a lo largo de varios
años el río Senguerr aporta caudales superiores a la media, es probable que se
registren episodios de niveles altos en el lago o se supere el umbral y se
conecten los sistemas. Esta intermitencia en la conexión hidrológica fue
observada en enero de 1886 por la expedición dirigida por el Gobernador Luis
Fontana (Fontana, 2006), de agosto de 1939 a enero de 1943; y desde octubre de
1945 a diciembre de 1946 (Pronsato, 1950). En tiempos recientes (y un escenario
de intervención antrópica sobre el sistema) se han observados situaciones con niveles
elevados del lago Colhué Huapi en los años 1972 y 2006 (Llanos et al., 2016) y
en 1981 (Juan Serra, comunicación personal).
Llanos et al. (2016) determinaron
una superficie del lago Colhué Huapi para el periodo 1996-2016, obteniendo un
valor medio de 528 km2. Esta superficie corresponde a una cota de
256.25 m (profundidad máxima de 4 m). Para estados antecedentes del lago
similares o inferiores a este nivel, la probabilidad de conectividad
hidrológica decae rápidamente y resulta extraordinariamente baja (<0.001). Este
comportamiento del sistema está relacionado con las características morfológicas
del lago Colhué Huapi que se discuten más adelante.
El río Senguerr aporta un
volumen anual medio de 1589 Hm3 (desvío estándar de 555 Hm3),
con una distribución de frecuencia log-normal. Por otro lado, la evaporación en
la zona tiene un valor medio de 1761 mm (con un mínimo medido en 1506 mm/año y
máximo de 2086 mm/año, según Scordo, 2018). El egreso de agua a través de la
evaporación depende del factor atmosférico, cuantificado anteriormente, y de la
superficie de ambos lagos. Por tratarse de una concavidad somera, muy aplanada,
el área del lago Colhué Huapi aumenta rápidamente, pasando de 0 a 1500 km2
en 8 metros de variación del nivel del lago. Esto genera una aceleración en la
tasa de transferencia de agua a la atmósfera (Ev·A) alcanzando (bajo
condiciones de evaporación media) un valor mínimo de 720 Hm3 desde
el lago Musters y el Colhué Huapi seco y hasta 3411 Hm3 para el
nivel de 260 m en el lago Colhué Huapi. Claramente estos valores, no sólo son
comparables al módulo del río Senguerr sino que lo
duplican para condiciones de lago lleno. Además, por las mismas características
morfológicas del lago Colhué Huapi, su capacidad de almacenamiento varía
rápidamente. Se estimó un volumen de llenado de 3780 Hm3. Bajo las
condiciones atmosféricas actuales (velocidad del viento, temperatura en verano)
el sistema lacustre, y principalmente el lago Colhué Huapi, se constituye en un
elemento interruptor de la continuidad hidrológica de los sistemas fluviales,
difícilmente (baja probabilidad) de ser superado.
Por otro lado, a principios de
siglo XX se produjo un cambio cultural en el uso del territorio. Las
comunidades originarias (cazadoras-recolectoras) fueron apartadas del
territorio y se impuso un patrón de asentamiento sedentario y agrícola en el
Valle de Sarmiento, y minero aguas arriba del valle. Tal cambio ha producido
una presión sobre el recurso especialmente desde mediados del siglo XX. Se
estima una derivación anual de 263 Hm3 para riego y 37 Hm3
para uso en las poblaciones (Paredes et al., 2024). Este volumen es la mitad
del derrame mínimo observado en el río Senguerr en el periodo 1987-2023 y el
18.8% del derrame medio anual. Además es el 9% de la
máxima tasa de evaporación en el sistema lacustre.
Otro aspecto geomorfológico
que controla la (des)conexión hidrológica es el nivel del umbral del inicio de
desborde. Debido a la acción eólica, que se incrementa durante los periodos en
los que el lago Colhue Huapi permanece seco, se generan médanos en la costa
oriental (Scordo et al., 2020). La conformación de médanos obtura la descarga
del lago. Las primeras observaciones de la formación de médanos datan de fines
del siglo XIX, según testimonios de Lwyd ap Iwan en 1893 (en Roberts y
Gavirati, 2018); Lewis Jones en 1898 (Jones, 2015) y Francesco Pietrobelli en 1898
(en Pietrobelli, 2012). En términos de desconectividad, este factor oficia como
una retroalimentación negativa al potenciar los factores resistentes del
sistema (aumento del área del lago Colhué Huapi y la evaporación y aumento de
la capacidad de almacenamiento).
Evolución
de la (des)conexión hidrológica de los sistemas fluviales Senguerr-Chubut
Se propone un modelo de
evolución de la (des)conexión hidrológica de los sistemas fluviales
Senguerr-Chubut (Figura 9). El espacio de sucesos del sistema lacustre está definido
por el aporte hídrico desde el río Senguerr, el área de los lagos, y el área de
los lagos que corresponde al inicio de derrame en el río Chico. Cuando el
sistema se ubica por debajo del plano “umbral”, los sistemas fluviales Senguerr
y Chubut están desconectados.
De acuerdo a González Díaz y
Di Tommaso (2014), para inicios del Holoceno el bajo de Sarmiento estaba
inundado al igual que los lagos Musters y Colhúe Huapi bajo un único cuerpo de
agua, denominado protolago Sarmiento. Las condiciones climáticas reinantes eran
más húmedas, con inviernos más fríos (Mardones et al., 2011; Markgraf et al.,
2003). Las variables del sistema seguían una trayectoria cíclica (con
histéresis) determinada por el almacenamiento transitorio en el lago del aporte
hídrico del río Senguerr (Figura 9a). Con un régimen hídrico más voluminoso y
menor tasa de transferencia por evaporación, el sistema se mantuvo por sobre el
plano umbral, conectando los sistemas Senguerr—Chubut.

Figura 9. Trayectorias del sistema lacustre produciendo
(des)conexiones entre los sistemas fluviales Senguerr-Chubut. El espacio de
sucesos está definido por el área de los lagos (A) el caudal del río Senguerr
(Qs) y el área máxima del lago para el inicio del desborde (Au). Caso a)
conexión entre los sistemas Senguerr y Chubut. Caso b) conexión intermitente
entre los sistemas. Caso c) desconexión permanente de los sistemas.
A partir del Holoceno medio
prevalecieron condiciones climáticas más desfavorables, de mayor aridez
(Markgraf et al., 2003) y aumento en la intensidad de los vientos del oeste
(Moreno et al., 2016), que aumentaron la tasa de evaporación del lago. Por otro
lado, la descarga por el río Chico produjo la erosión del umbral y descenso del
nivel de base del sistema. En la Figura 9a se observa un desplazamiento de la
trayectoria del sistema lacustre que, si bien continúa conectando
hidrológicamente las cuencas Senguerr-Chubut, oscila con una amplitud menor
(menor caudal y mayor evaporación) y con un nivel umbral inferior.
Bajo las condiciones de mayor
aridez y menor nivel de base el protolago Sarmiento descendió descubriendo el
abanico aluvial y formándose los lagos Musters y Colhué Huapi. En algún momento
de los últimos 6000 años el sistema entró en un nuevo estado, de intermitencia,
al atravesar el plano umbral en el espacio de sucesos (Figura 9b). En la medida
que se mantuvo el flujo por el boquete, o el lago Colhué Huapi tuvo niveles
altos, el umbral permaneció inalterado y la trayectoria del sistema se ubica en
un plano (con Au = cte.). De acuerdo a Neukom et al. (2010) durante los siglos XVII
y XIX los inviernos en la zona austral eran más húmedos que en el presente, que
propició niveles más altos del lago Colhúe Huapi. Los estudios palinológicos
realizados por Fabiani et al. (2014) en el sitio “La Campanita” (extremo
sureste del lago) sugieren que el lago habría superado el nivel de 258.4 m
(desvío estándar de 1.75m). Por otro lado, los estudios de Neukom et al. (2011)
señalan la ocurrencia de episodios de veranos cálidos durante el siglo XVIII
que son coherentes con la tendencia a la disminución del lago detectada por
Fabini et al. (2014). Para los periodos de menor aporte hídrico de la cuenca y
más favorables a la evaporación, la extensión del lago Colhué Huapi se habría
reducido activando los procesos eólicos; se acumuló material en el boquete y
aumentó el nivel de desborde. En esta nueva fase el sistema describe una nueva
trayectoria más compleja (Figura 9b) debajo del plano umbral y desconectándose
los sistemas fluviales. En ocasión de abundancia hídrica, el sistema logra
superar el umbral, se erosiona el cuerpo sedimentario acumulado en el boquete y
se produce el desembalse. Esta modalidad de intermitencia habría perdurado
hasta mediados del siglo XX, según ha sido documentado por Pronsato (1950).
La acción antrópica ha
modificado el flujo en el interior del sistema lacustre, dirigiéndolo
preferencialmente hacia el lago Musters y realizando extracciones para consumos
y fines productivos (Scordo et al., 2020; Paredes et al., 2024). En este nuevo
escenario, con una merma en el aporte hídrico al lago Colhué Huapi, la
trayectoria del sistema se ubica en un plano por debajo del umbral (sistemas
desconectados) y se supone que el umbral ha alcanzado un nivel máximo definido
por la estabilidad de los cuerpos sedimentarios (Figura 9c).
Finalmente, cabe señalar que los
sistemas fluviales perennes y efímeros de la Provincia de Chubut presentan
eventos de carácter torrencial y extraordinario, tal como ha sido documentado
recientemente para el río Chico (Kaless et al., 2019; Sainz-Trápaga et al.,
2019), el río Chubut con crecidas extraordinarias en los siglos XX y XXI (Griffiths
y Tooth, 2021; Kaless, 2021) y arroyos efímeros chubutense con descarga al mar
(Paredes et al., 2021) y en ambiente de meseta (Kaless, Bastida et al., 2020;
Kaless y Bastida, 2017). Estos eventos, aún infrecuentes, sugieren que el
sistema lacustre podría recibir un volumen hídrico ingente en el futuro, desde
la cuenca alta (por aporte pluvio-nival) o lluvias extraordinarias en el
extremo oriental. Por ejemplo, en el año hidrológico 2022-2023 el río Senguerr
aportó un volumen de 2973 Hm3. Bajo tal hipótesis el sistema podría
superar el plano umbral, verificándose una posible situación de riesgo hídrico
en la planicie de Sarmiento y ulterior desembalse rápido del lago Colhué Huapi
con repentina conexión del sistema Senguerr con el sistema Chubut (cambio de
trayectoria, de la Figura 9c a la 9b).
Se realizó un estudio
hidrológico para evaluar la conectividad de los sistemas fluviales
Senguerr-Chubut. En la actualidad los sistemas se encuentran desconectados, y
el río Chico conecta la cuenca homónima con el sistema Chubut. La conexión se
caracteriza por pulsos torrenciales, registrándose 17 eventos en 4 años
(mayo-2020 a mayo-2024) con pico máximo de 80 m3/s, y un aporte
medio anual de 20.1 Hm3.
La conexión entre los
sistemas Senguerr-Chubut fue caracterizada a través de la retrodicción de
paleocaudales del río Chico. Se estimó un caudal módulo de 15.6 m3/s,
un caudal máximo medio mensual de 36.3 m3/s y un caudal dominante de
70 m3/s.
La (des)conexión
hidrológica está regulada por la dinámica de los lagos Musters y Colhué Huapi.
Entre los factores adversos se destaca la alta tasa de evaporación anual, la
elevada extensión areal de los lagos, la elevada variabilidad de la superficie
del lago Colhué Huapi con el nivel de la superficie libre, el volumen necesario
para llenarlo y la modificación del nivel de desborde luego de la generación de
médanos en la costa oriental. Además, el módulo actual del río Senguerr es
comparable a la tasa de evaporación. Por lo tanto, se estimaron probabilidades
muy bajas de conectividad, salvo la ocurrencia de varios años húmedos o de
eventos extraordinarios.
Hacia fines del siglo
XIX inició un cambio cultural en el uso del recurso hídrico ocurrido con la creación
de la Colonia agraria Sarmiento. En la actualidad, las extracciones de agua del
río Senguerr representan el 18.8% de su derrame medio anual y el 9% de la máxima tasa de
evaporación en el sistema lacustre.
Estos resultados
sugieren que el estado de intermitencia en la conectividad de los sistemas
fluviales Senguerr-Chubut sería anterior a la creación de la Colonia agrícola
de Sarmiento. De este modo, la acción antrópica sobre el recurso hídrico, habría
alterado solamente la dinámica interna del sistema hidrológico.
Los trabajos futuros estarán
orientados hacia un abordaje más detallado del sistema, complejizando la
topología interna del sistema lacustre, reduciendo la escala espacial de
estudio e incorporando procesos hidrológicos y antrópicos no considerados en el
presente estudio. Se espera proporcionar escenarios de riesgo hídrico (por
excesos y sequías en los aportes hídricos) en un contexto de cambio climático y
aumento de la presión antrópica sobre el recurso hídrico en toda la cuenca del río
Senguerr.
Agradecemos a la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación
por proveer la información hidrológica de las estaciones de aforo consultadas.
El presente estudio se realizó en el marco del Convenio Específico celebrado
entre la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia
(UNP), con el Instituto Provincial del Agua (Provincia de Chubut). También
forma parte de la investigación realizada en el marco del P.I. Nº1652 titulado
“Cambios en la dinámica fluvial del estuario del río Chubut con la construcción
de la Presa Florentino Ameghino”, avalado por Res R/9 Nº109-2021 – UNP.
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Tipo de Publicación: ARTÍCULO.
Trabajo recibido el 12/12/2024,
aprobado para su publicación el 16/05/2025 y publicado el 30/05/2025.
COMO CITAR
Kaless, G., Marguet, A. y Bastida, R. (2025). (Des)Conexión
hidrológica de los sistemas fluviales Senguerr y Chubut por factores naturales
y culturales en el siglo XX. Cuadernos
del CURIHAM, 31. e08. https://doi.org/10.35305/curiham.v31.e08
ROLES DE
AUTORÍA
GK contribuyó en la
concepción de la idea; GK y AM realizaron las actividades de campo; AM realizó
la modelación hidrodinámica; GK, AM y RB realizaron en conjunto el proceso de
investigación, análisis, y completaron la preparación, creación y redacción del
trabajo. Los autores aprobaron la versión para ser publicada y son capaces de
responder respecto a todos los aspectos del manuscrito.
LICENCIA
Este es un artículo de acceso abierto bajo
licencia: Creative Commons Atribución -No Comercial -Compartir Igual 4.0
Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)
(https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/deed.es)
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